Al borde

Momentáneamente el precipicio se me presentaba generoso

Mil horas de sueño todavía interrumpidas,

La enfermedad parecía una maldición

El dolor se escurría por mis costados.

Dragones japoneses cantaban en mis oídos,

Quería pedir tres deseos diferentes

Para ver si así cambiaba el destino

Por si te cambiaba a tí…

Mi historia aunque atractiva,

Se consumía con el violeta de la monotonía

Resguardado el candado de la memoria.

Te cantaba en otros idiomas..

Las lágrimas –quizás no por el dolor-

Se entregaban a  la noche.

El espacio donde dormías en mi muro

El color de nuestras madrugadas

-en train de aimer-

No eras cualquier persona…

Diosas de la habilidad creadora,

Salvajes me desgarraban las palabras,

Aún así era todavía visible

Prisiones concentradas de domingos.

Ayer al amanecer escuche su voz,

Podía deshacerme aquí y ahora…

Que esta hoja de papel recoja mis restos

Tú podrías hacerme la autopsia.

Un pensamiento en “Al borde

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