Horoscopo chino

Otro amanecer, en domingo los ojos pesan más y las penas se lloran menos. Un agosto más un agosto menos, los pensamientos me arrastraban por un camino no recorrido antes. Las preguntas constantes me perseguían ¿ciudadana del mundo o solitaria empedernida? ¿Enamorada o perdida? Mi duda actual era si permanecía ahogada en prosa o llena de poesía.

El motivo final era encontrar el control, ¿lo logramos? O era una ilusión… Conversaciones sostenidas todos los días al aire. ¿De dónde venimos? Cada uno de nosotros preguntándonos si somos productos de una gran explosión o del encuentro fortuito de dos amantes que una noche cruzaron miradas. Hoy más que nunca, tenía miles de dudas y tinieblas en la mirada. De niña no me veía ahora donde estoy y donde estoy no es a donde me dirijo. Mi camino era borroso, como lo era para todos. Casi todo parecía seguir un cauce natural de eventualidades, encuentros mágicos, corazones rotos y empezar de nuevo.

Mientras tanto lo único que hacemos los seres humanos todas las noches  es crear laberintos, pero tal como en un laboratorio algunas ratas amaestradas encontraban más rápido el queso. ¡No, yo no era rata! aunque mi horóscopo chino me delate así. Estaba permitido tener miedo, pero no dejar que te reine. A mis 26 no hubiera imaginado el escenario en el que vivo, pero sin arrepentimientos, el haber experimentado la aventuras que protagonicé crearon el personaje que era ahora.

Sólo con las personas que no mantenían mascaras podía descifrarme, aún así, y a oscuras en mi habitación ciertas metas que se hacían tangibles en algún momento, se alejan como humo. A mis cuarenta y veinte dice Sabina a mis veinte y tantos digo yo. La palabra crisis adquiría un nuevo significado, la palabra soledad estaba atravesada por las vertebras de recuerdo. Atrapados en salones empapelados de colores pasteles, con jefes y en trabajos que no conjeturamos. ¿Añorando realidades? O esperando como el Sr. Scrooge a esos fantasmas construidos por nuestros sueños.

Otro agosto más cargado días y semanas, a mis 26 agostos las cosas no adquirían sentido. Me veía obligada a jerarquizar realidades, omitir conversaciones y evitar fachadas inconclusas. Tantos lugares que me reclamaban, convertidos ahora en viajes que de tanto ser pospuestos desaparecían. Buscaba certezas, de eso estaba segura, pero no entendía en que momentos las certezas se entrelazaban con las realidades.

Una cama nueva, un amanecer más, una nueva lista de cosas por cumplir. Finalmente rescatábamos la magia de porqué existimos, de si existe el destino y lo más importante si vale la pena luchar por él. Mientras todas las noches antes de dormir bebíamos nuestra alma en un café.

Un pensamiento en “Horoscopo chino

  1. …el futuro es un rostro curviforme,

    una acuarela al viento para colorear,

    es música rebotando en los cuerpos

    en un desierto con nubes a pleno

    -de jamás llover-

    un orgasmo suicida

    a bordo de un constipado mito

    que va arriando el dolor,

    una luz tibia y serena

    que en el regazo de su mirada

    lleva cada detalle de mi vida;

    hurgando las inferencias de su piel

    mi conciencia navega perdiendo

    lo que nunca logré tener…

    Majinga SXEtto

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