Villana por las noches

Empezaba a sentir los temblores, escalofríos que dejaban la ruta de la nostalgia y me llevaban a caminos nuevos. Llega un punto en el que hay que dejarse tentar por la maldad, no necesariamente los años son experiencia pero la carga emocional te genera arrugas. Noches fluorescentes, mucha electrónica, revoluciones. Me sentía revivir. Y después de una larga conversación con uno de esos seres que te conocen más que tú mismo, darse cuenta que no me he dejado ganar por la comodidad. No haré alusiones a los años, esta era una de las crisis de la mitad de la vida, de la vida imaginaria.

Esperar una buena mano de póker. Dejarse tentar por el abismo, caminar en la mitad de las vías, elegir no besar hasta encontrar el punto donde se explota. Aspirar a la paz y no de la otra. Me sentía despertar lentamente, no era estar exactamente viva pero la vida que se venía encima ya no parecía pesada. Era una ruta eterna, limpia, maldita. Cuando los cuentos nos enseñaron que no todas las maldiciones era negativas.

El lado oscuro se presentaba en ocasiones como una opción inteligente. Sentía que un pequeño tornado empezaba a nacer entre la niebla de mis pensamientos, empezaba a despejarse el aire, dejar espacio al existir. Los que están permanecerían, los nuevos amigos tendían puentes. Y entre nuestras dimensiones, cazar las realidades. Escenarios aparentes, miradas, tactos. El sol que quemaba con un abrazo y el frio de la noche que me recibía como una puerta. Presa y víctima de un accidente. Bandas sonoras metálicas, gritos y esencias. Los olores que se reconocían del esfuerzo personal, realidades cruzadas y nuevas bromas. Mantenía mi elocuencia, carisma, las risas y las noches de club verdes. Un gato que me cuidaba como esposo. Aquello que dijiste que te delató como humano ante mis ojos. Conjurando proyectos de lo que si se hacían realidad. No había vuelta atrás. Lo único que evitaría es acampar al borde del abismo, huir de la costumbre. Olvidar antecedentes, descartar pasados inevitables y empezar a generar temblores, en vez de esperar a que me despierten mientras suceden.

4 pensamientos en “Villana por las noches

  1. Villana por la noche. Buen título!! Y buen argumento!!! Por cierto ¿qué villana eres por la noche?… ¿la gatúbela? Jijijijií Saluditos! =D

  2. Hay momentos en que la maldad es es un recurso justificable e incluso necesario. Este post tuyo me lanza en la cara la realidad de mi estado actual

    Un abrazo Andre.

    Ormy.

  3. Al menos acampar al borde del abismo, es bueno, se puede ver hacia afuera. La vista es preciosa.

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