Le voyage

Nunca he sido creyente del destino, nunca imaginé que todos y todas tengamos algo predestinado a suceder. Personalmente considero que todo aquello viene del buscar explicaciones a situaciones en la vida que no entendemos, aún así hay momentos que pocas veces se repiten. Momentos en los que como una epifanía se ilumina profundamente el corazón, la mente, el alma, claro, a veces todos estos elementos en conjunto y por separado. Hace poco tuve la oportunidad de experimentar algo así. Un momento, que duro casi dos semanas, de un profundo descubrimiento personal.

Como para todo, hubo un camino recorrido… camino que fue muchas veces cruzado por circunstancias; inevitables, inventadas, de las que me ofreció alguien o yo imaginé. Y en una tarde tras una conversación superficial y mi urgente deseo de viajar para dejar respirar a mi mente otro tipo de aire, alguien me mencionó una idea que rondaba en mi mente hace mucho. La de viajar a Chile a visitar a mi familia materna. A todo esto, el antecedente, es que no he estado en ese país desde niña hace más de 20 años cuando fui con mi madre. Muchos factores se juntaron en ese instante, facilidad económica, los brazos abiertos de quienes me recibirían, mi deseo de salir del Ecuador, disponibilidad de tiempo, entre otros.

La decisión como el pasaje se la tomó rápidamente y a pesar que el tiempo fue poco, no podía haber sido mejor. Hace mucho tiempo perdí a mi madre y mi vida aún teniendo el amor del resto de mi familia no se sintió completa. Tenía ciertos recuerdos de ella, tengo su nariz y sus cejas, pero no la he tenido más presente que cuando pude ver su rostro en el de mis tías. No la tuve más presenté que cuando escuché la historia de sus hermanas de situaciones que habían vivido de pequeñas. Incluso la historia que ya conocía sobre cómo se enamoraron mis padres.

Fue tiempo de conocer lugares, veranos, mares, playas, faros  y sobre todo de reconocer a una maravillosa familia llena de niños y niñas increíbles. Fue en esos instantes cuando comprendí el verdadero valor de re-conocer. Muchos primos y primas que existieron en mi vida a mis 10 años, ahora me mostraban generosos sus rostros adultos, sus familias, sus hogares y su cariño. Me enamoré de más de uno de mis primitos (hijos e hijas de mis primos). Y sobre todo encontré más que nunca en mi sangre a mi madre.

Un sentimiento agridulce de nostalgia se mezclaba con el sentir mis raíces que crecían ahora en otro lugar, fuera de aquel “lugar seguro” que seguía construyendo hasta ahora. Desde mi regreso muchas de mis metas se han visto replanteadas, calma y soledad fueron también agradable compañía y sobre todo, entre muchos otros sentimientos, se agregó una nueva canción al soundtrack de mi vida. Gracias a una recomendación de “mi novio chileno” (esa es otra historia) allá escuché por primera vez a un cantautor llamado Manuel García y en el disco que me compré de él me cruce con una canción llamada Joan, la manera en que su familia le llama a mi mamá. La letra generosa describía a todo lo que me recuerda de ella. La comparto ahora con su letra, a ser usada por dosis y con dulzura.

Joan,
eres hermana de la cordillera
que nace en estrellas
que baja por las ciudades
y llega al mar

El viento barre los pasos sobre la arena,
pero tus huellas, tus huellas que son de fuego
se quedarán,
Joan, Joan

Mujeres que bailan solas que con su pelo
barren el suelo
de manchas que eran de fuego
sangre y sudor

Joan,
cuando sonríes veo un lucero en el desierto
y un gesto que llena el hueco
del corazón 
Joan , Joan

3 pensamientos en “Le voyage

  1. Qué bueno que la vida te haya dado la oportunidad de vivir ese tiempo de reencuentro contigo. Siempre hace bien. Yo en cambio, mi estimada, sí creo en el destino y en que las casualidades nos llevan a él.

    Un abrazo Andre!

    • Es cuando no planeamos que más descubrimos lo que tenemos en la vida, yo confieso que en ocasiones si creo en el destino y las casualidades, pero no me termino de convencer. Un abrazo.

  2. EDITORIAL PORTILLA FOUNDATION
    Lo invitamos a unirse a la EDITORIAL PORTILLA, una editora sin fines de lucro, las ganancias de la editorial serán invertidas en la lucha contra la Diabetes. Aquí los escritores podrán publicar sus obras por el Internet y en las cadenas de librerías en los cinco continentes sin costo alguno. Todos los escritores recibirán en 50% de las ganancias por el Internet y el 10% por las ventas en las librerías. Tenemos varias convocatorias para concurso. Visite nuestra página web: http://www.editorialportilla.com o envíenos un correo a: editorialportilla@hotmail.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s